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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Estrategias para dos mundos: Analógico y Digital.

Leo en Business Insider que la propietaria de una pequeña panadería ha perdido los beneficios acumulados del año, a causa de una campaña que publicitó a través de Groupon, que a la postre resultó ser un aunténtico fiasco para sus arcas.

La propietaria del establecimiento, en una acción puntual para promocionar sus ventas, lanzó un descuento especial del 75% sobre la docena de cupcakes, esperando recibir un incremento de visitas. 8.500 "cazadores de gangas" respondieron a la oferta, y nuestra querida propietaria tuvo que contratar 25 trabajadores extra temporalmente para cumplir con los pedidos. Resultado: 20.000 $ de perdidas.

Analicemos las causas que pudieron llevar a tomar esta decisión a nuestra protagonista, lanzando algunas hipótesis:

Mercado. 
No dimensionó correctamente el tamaño del mercado en internet.
En el mundo analógico, es relativamente sencillo realizar una aproximación al segmento de mercado  al que usted quiere dirigirse desde su establecimiento. Atendiendo a criterios demográficos o poblacionales, puede realizar un estudio del número potencial de clientes que podrían demandar su producto o servicio en un área determinada. En el mundo digital, la cantidad posible de clientes se amplia exponencialmente. Por tanto, es fundamental tomar en cuenta la Escalabilidad de sus Operaciones para responder a nuevos mercados.

Niveles de servicio
Las promesas que realice en el mundo digital (y en el analógico), deben ser asumibles por su estructura. Si una promoción puede suponer un pico de demanda (p.ej. 70% descuento), debe ser capaz de dar respuesta con los recursos existentes, o bien prever el incremento de recursos necesario y cuantificar los costes para no llevarse sorpresas sobre la rentabilidad de su acción. Nuestra protagonista fue capaz de dar respuesta a la demanda, pero el coste marginal de cada nueva unidad vendida aumentó su perdida.

Promociones
Realizar descuentos no significa renunciar al beneficio (a no ser que determinado producto le esté generando pérdidas o pueda generarlas en un futuro próximo -p.e. caducidades próximas). Realizar promociones cruzadas o descuentos en sus múltiples variantes, debe perseguir siempre un objetivo (incrementar el tráfico de clientes, atraer a nuevos clientes, premiar a los clientes fieles). "Hago A para conseguir B", y además se cuánto voy a invertir, y qué beneficios espero.
Parece que nuestra protagonista tenía la intención de dar salida a stock acumulado, o bien dar a conocer su establecimiento a un mayor número de clientes, pero no "cerró" correctamente los términos de la promoción.

Reputación.
Sin duda, nuestra protagonista quiso darle un valor de modernidad a su establecimiento, con su presencia en Groupon, mostrando su nueva página de Facebook, sus tweets, o el vídeo corporativo de Youtube. Pero no se ciegue con "estar a la última", no es necesario que sea un Early adopter de estas nuevas tecnologías. Valore la oportunidad de estar en cada uno de estos canales y qué quiere conseguir a través de ellos. 
Su exposición pública se incrementa de forma dramática y, por tanto, las exigencias de dar respuesta a nuevas demandas manteniendo sus estándares de calidad.

Hombre orquesta.
En pequeño comercio, los profesionales suelen tener el perfil de personas "multitarea" dada la baja prestancia de sus cuentas de resultados. En muchos casos, su carácter emprendedor y, en otros, el mero instinto de supervivencia, les hace embarcarse en aventuras que pueden acabar de forma imprevista. Siempre es recomendable contactar con profesionales, bien sea individualmente o a través de las asociaciones gremiales, para acometer proyectos en los que uno no es realmente experto.

¿Debo estar en internet y redes sociales? Sí, sin duda. La cuestión no es el "qué", sino el "cómo". Tenga en cuenta ciertas reglas básicas de juego. El mundo de los bits (digital) y los átomos (análogico) son cualitativamente distintos, y requieren de estrategias diferenciadas.

No se lance a la piscina después de realizar el primer curso de Community Manager que le regalan con la caja de cereales. Acuda a verdaderos profesionales, que sean sensibles a sus posibilidades económicas y le hagan una oferta ajustada de servicios.

 www.businessinsider.com

Referencia: La analogía de los Átomos y los Bits, es de Chris Anderson, padre del concepto de "Long tail" de quien hablaremos en próximos post.

martes, 22 de noviembre de 2011

Los Momentos de la Verdad

Leo en http://www.invertia.com/noticias/articulo-final.asp?idNoticia=2594524 que las ventas de vehículos nuevos marcaron el mes pasado el peor Octubre de la serie histórica, según ANFAC. Los responsables del sector califican la situación de "verdaderamente alarmante".

Semanas atrás tuve la oportunidad de acompañar a una persona para la compra de un automóvil de alta gama. Dicha experiencia me dio la oportunidad de conocer de primera mano el nivel de atención y servicio de los concesionarios "retail" de las grandes marcas de alta gama, y francamente, el resultado fue "verdaderamente alarmante" en su conjunto.

Utilizaremos el concepto Momentos de la Verdad (MMV) para analizar la experiencia vivida, y me centraré en el concesionario de vehículos de alta gama japonés que mejor resolvió, a mi parecer, la "última milla" de la venta que tiene lugar en las tiendas (concesionarios), ofreciendo la mejor experiencia de compra.

¿Qué son los MMV?
Son las interacciones más relevantes que mantiene el cliente con las operaciones de una marca. Por ejemplo, en la realización de un servicio o en la compra de un producto.

Como clientes, generamos unas expectativas sobre productos/servicios, a partir de la "promesa" que nos lanzan las marcas a través de los medios de comunicación: TV, prensa, internet (p.ej. "el deportivo más exclusivo del mercado").

"Para que el cliente esté satisfecho, hay que entregar un servicio real  que por lo menos encaje con las expectativas creadas por la promesa".

Entramos en contacto con las operaciones y valoramos la interacción que tenemos con ellas (nivel de calidad de servicio, actitudes y aptitudes del staff, etc), identificando el valor añadido que nos están aportando respecto a las expectativas previas que teníamos y, en base a esto, tomamos decisiones.

"La satisfacción del cliente resulta de la interacción de sus expectativas con el servicio realmente obtenido".
 
Por tanto, se trata de un complejo proceso en el que intervienen multitud de actores y recursos, donde no podemos bajar la guardia en ningún momento. Para no fallar, es imprescindible identificar los MMV propios de nuestros procesos de negocio, y diseñar cómo queremos que sean. Se trata de hacer tangible el concepto de "calidad de servicio" enumerando cada una de las acciones que debemos ejecutar, cómo realizarlas y qué papel juegan los actores implicados.

Pongamos un ejemplo: Solamente un concesionario de los visitados, dispuso de un cuidado sistema de recepción de clientes, que recordaba al de un hotel de alto standing: La primera interacción (recepcionista de uniforme cuidado, con una sonrisa amplia, y calidez de trato) culminaba con la invitación a una bebida (café, té...), y el ofrecimiento de la prensa del día, en una sala de exposición cuidada hasta el más mínimo detalle (fragancia, música ambiental, decoración...) mientras se producía la espera para ser atendido por un asesor comercial. ¡Una espera muy satisfactoria! 

Esta marca ha identificado claramente que sus clientes, potenciales compradores de un vehículo de alta gama, quieren "exclusividad" y, como tal, sus operaciones en concesionario deben ser congruentes con este valor (como sus vehículos), gestionando la "recepción" como un MMV.



"No hay una segunda oportunidad para una primera impresión", afirma un buen colega mio, y si bien no conviene generalizar, los MMV no dan pie a segundas oportunidades.

El resto de concesionarios no disponían de un acto de recepción, dejando a los potenciales clientes deambular por la sala de ventas. Tanto es así, que en algunos fuimos capaces de entrar, permanecer y salir, sin ser ni siquiera atendidos. ¿Pueden permitirse estos concesionarios perder potenciales clientes? Respondan ustedes mismos.





www.motorpasión.com

Fuente: Del buen pensar y mejor hacer. Beatriz Muñoz-Seca, Josep Riverola. McGrawHill.